Ya estamos otra vez en
Kiev, pero esta vez no estamos solos. Nuestro viaje en tren desde
Mariupol además de durar 12 h,
fué un poco revuelto. Mario no sé si llegó a dormir 2h seguidas toda la noche. Tocando continuamente las luces, la radio, etc .. y por
supuestisimo comiendo y comiendo sin parar. A las 4:30 de la madrugada le pillamos intentando comerse un
yogurt de
estrangis. No sabemos como le cabe tanta comida en ese
cuerpecito tan pequeño que tiene.
Bueno hoy hemos legalizado ya los documentos y el lunes iremos a la embajada para hacerle el visado. Así que ya
prontito estamos volviendo para casa. Estamos en otro apartamento diferente a la primera vez al lado de la iglesia de San Miguel, y esta vez parece que estamos en un palacio a comparación.
Besitosssssssssssss